Los Carmelitas Seglares, junto con los Frailes y las Monjas, son hijos e hijas de la Orden de Nuestra Señora del Monte Carmelo y de Santa Teresa de Jesús.(Regla Ocds art.1.)

miércoles, 1 de febrero de 2017

JORNADA MUNDIAL DE LA VIDA CONSAGRADA 2017



Fiesta de la Presentación del Señor (2.II.2017)
Monición de entrada
Queridos hermanos: celebramos hoy la fiesta de la Presentación del Niño
Jesús en el Templo. A los 40 días del nacimiento del Hijo de Dios en Belén, la
Virgen María y su esposo san José, entraron en el Templo llevando al pequeño
Jesús en sus brazos para presentarlo y ofrecerlo al Dios Altísimo. También
nosotros, 40 días después de haber celebrado la Navidad, nos presentamos
en el Templo para renovar nuestra ofrenda al Señor, presididos por nuestro
Obispo diocesano.
El lema de esta Jornada de la Vida Consagrada, “Testigos de la esperanza
y de la alegría”, nos recuerda a todos los consagrados el valor del testimonio
para infundir la esperanza en los corazones y confesar la alegría de la salvación
que nos ha alcanzado en Jesucristo.
Celebremos con gozo la Santa Eucaristía, presididos por nuestro Obispo,
Padre y Pastor de esta Iglesia particular, y salgamos al encuentro del Señor,
que viene a iluminar nuestra vida para que también nosotros, en su Nombre,
seamos con Cristo, por Cristo y en Cristo, luz del mundo.
Acción de gracias por la consagración
[Acabada la homilía, los miembros de los Institutos de Vida Consagrada
hacen su particular ofrenda de acción de gracias por su consagración en el seguimiento
de Cristo y en la misión de la Iglesia.]
El Celebrante:
Hermanos y Hermanas:
En esta fiesta de la Presentación del Señor, agradecemos a Dios nuestra vocación
consagrada, suscitada en la Iglesia como una luz que el Padre ha puesto
en el candelero, para que alumbre a todos los de la Casa. Los diversos carismas
y las distintas formas de consagración son expresión de la múltiple gracia
con que Dios ha querido embellecer a su Iglesia. Hoy agradecemos a Dios y
a la Iglesia, la vocación recibida en el seguimiento de Cristo pobre, casto y
siempre obediente al Padre.
(Todos oran en silencio durante algún tiempo)
4
El Celebrante:
Bendito eres, Señor, porque por tu Espíritu has llamado a hombres y mujeres
para que, consagrados a Ti, sean en la Iglesia manifestación viva del seguimiento
de Jesucristo, imitándole en todo. Por ello ¡te glorificamos!
Cantor: Gloria a Ti, por los siglos.
Asamblea: Gloria a Ti, por los siglos.
Lector 1º
Te glorificamos, Padre, porque en tu Hijo Jesús nos has mostrado el camino
del amor sin medida por medio del servicio solícito y generoso. Cristo ha hecho
de Tu voluntad su alimento y su descanso, su fortaleza y su alegría.
Lector 2º
Gracias, Padre, por habernos querido asociar íntimamente a este misterio de
Obediencia filial en Cristo. La Virgen María, Sierva obediente de Dios, nos
precede en la sincera acogida de tu Voluntad; como hijos suyos renovamos el
espíritu de obediencia en el seno de tu Iglesia.
Asamblea: Gloria a Ti, por los siglos.
Lector 1º
Te glorificamos, Padre, porque en Cristo, nuestro Dios y Señor, nos has dado
la Verdad de tu Amor. Jesucristo, que siendo rico se hizo pobre para enriquecernos
con su Pobreza, nos ha mostrado la bienaventuranza evangélica
reservada para los mansos y humildes de corazón, los pobres de espíritu, los misericordiosos,
los que trabajan por la paz, los perseguidos y los que sufren a diario por
causa de tu Reino.
Lector 2º:
Gracias, Padre, por Cristo, tu Hijo Amado, a quien nos invitas a escuchar siempre.
Él es el Hombre-Dios compasivo y fiel, que nos enseña a no tener otro lugar
donde reclinar nuestra cabeza si no en ti. Junto al Señor Jesús somos dichosos
de vivir desprendidos, compartiendo nuestros bienes con los necesitados y
proclamando que sólo Tú eres nuestra riqueza.
Asamblea: Gloria a Ti, por los siglos.
Lector 1º:Te glorificamos, Padre, porque en Jesucristo, el Hijo Bendito de María, hemos
sido seducidos por tu Amor y conducidos a la virginidad de nuestros corazones.
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Lector 2º:
Gracias, Padre, por tu Hijo Jesús, Esposo fiel de la Iglesia. Renueva en nosotros
la llama de tu Amor, la dicha y la alegría de vivir la verdadera Castidad
y la pureza sincera, de cuerpo, mente y corazón, en el camino de santidad,
verdadera plenitud de vida.
Asamblea: Gloria a Ti, por los siglos.
El celebrante:
Oh Señor: mira con ojos de misericordia a quienes un día llamaste para seguirte
dejándolo todo por ti. Renueva hoy en sus vidas la llama del amor
primero y acoge la acción de gracias que te han dirigido asociándola a esta
Eucaristía. Ayúdales a ser fieles al Evangelio. Que sean testigos de tu amor,
hombres y mujeres de esperanza y alegres siempre en tu servicio.
Te lo pedimos en el Nombre de Jesús, tu Hijo, que vive y reina por los siglos
de los siglos.
Asamblea: (Cantando) Amén, amén, amén.
PRECES
[A las preces completas de la Solemnidad, se propone añadir estas cuatro específicas]

− Señor, tu Palabra es Camino, Verdad y Vida. Te pedimos hoy por todos los
jóvenes que te buscan aun sin saberlo; puedan sentir tu mirada misericordiosa
y sabiéndose amados escuchen tu invitación Ven y sígueme, y se
dejen iluminar con la Luz del Evangelio. Roguemos al Señor.

− Roguemos por todos los Institutos Religiosos de Vida Apostólica, los
miembros de Institutos Seculares y de Nuevas Formas de Consagración,
por el Orden de las Vírgenes, por los monjes y monjas de vocación
contemplativa, y por cuantos han recibido el don de la llamada a la consagración,
para que, alcanzados por Cristo sean profetas del amor de Dios y
auténticos testigos de la Resurrección, en nuestra sociedad y en el mundo
entero. Roguemos al Señor.

− Roguemos por todas las familias, elegidas por Dios para transmitir la fe a
sus hijos, para que impulsadas por la fuerza del Espíritu Santo y el amor
de Cristo Jesús, puedan ejercer su misión de ser semillero de vocaciones.
Roguemos al Señor.
6
− Roguemos por quienes estamos participando
 en esta celebración eucarística
en la Jornada de la vida consagrada, para que todos seamos uno en el
amor y el mundo crea en Jesucristo, único Salvador de todos los hombres.
Roguemos al Señor----
EVANGELIO
Mis ojos han visto a tu Salvador
Lectura del santo Evangelio según san Lucas 2, 22-32
Cuando llegó el tiempo de la purificación, según la ley de Moisés, los padres de Jesús lo llevaron a Jerusalén, para presentarlo al Señor, de acuerdo con lo escrito en la ley del Señor: «Todo primogénito varón será consagrado al Señor», y para entregar la oblación, como dice la ley del Señor: «un par de tórtolas o dos pichones».
Vivía entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón, hombre justo y piadoso, que aguardaba el consuelo de Israel; y el Espíritu Santo moraba en él. Había recibido un oráculo del Espíritu Santo: que no vería la muerte antes de ver al Mesías del Señor. Impulsado por el Espíritu, fue al templo.
Cuando entraban con el niño Jesús sus padres para cumplir con él lo previsto por la ley, Simeón lo tomó en brazos y bendijo a Dios diciendo:
-«Ahora, Señor, según tu promesa, puedes dejar a tu siervo irse en paz.
Porque mis ojos han visto a tu Salvador, a quien has presentado ante todos los pueblos:
luz para alumbrar a las naciones y gloria de tu pueblo Israel».
Palabra del Señor.