Los Carmelitas Seglares, junto con los Frailes y las Monjas, son hijos e hijas de la Orden de Nuestra Señora del Monte Carmelo y de Santa Teresa de Jesús.(Regla Ocds art.1.)

domingo, 28 de mayo de 2017

ASCENSION DEL SEÑOR

EVANGELIO

Se me ha dado pleno poder en el cielo y en la tierra
 Evangelio según san Mateo 28, 16-20
En aquel tiempo, los once discípulos se fueron a Galilea, al monte que Jesús les había indicado.
Al verlo, ellos se postraron, pero algunos dudaron.
Acercándose a ellos, Jesús les dijo:
«Se me ha dado pleno poder en el cielo y en la tierra.
Id, pues, y haced discípulos a todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo; enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado.
Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin de los tiempos».
Palabra del Señor.
------------------------------------------------------

QUÉ TAREA NOS DEJAS, SEÑOR!
¿Por qué  desapareces tan inesperadamente
sabiendo que  nos dejas huérfanos, Señor?
¿Quién  pronunciará las palabras certeras
cuando, a  nuestro lado, venza la confusión o la mentira?
¿Quién  proporcionará el pan multiplicado
cuando el  hombre, además de tu presencia,
nos exija el  sustento de cada día?
¿Quién  calmará los dolores de los enfermos?
¿Quién  resucitará a los que, de improviso,
han muerto y  estaban llamados a la vida?
 ¡QUÉ TAREA NOS DEJAS, SEÑOR!
Te vas al  cielo y, mirando a nuestro alrededor,
sentimos que  nos va a faltar tu mano,
que tus  huellas se difuminarán
como el agua  del mar elimina las de la arena
¡QUÉ TAREA NOS DEJAS, SEÑOR!
Proclamar tu  mensaje
cuando , los  oídos de los más cercanos,
están  dispuestos para todo…menos para Ti
Llevar tu  Palabra
cuando, los  que saben leer entre líneas,
prefieren  voces sin compromiso ni verdad
reclaman  señales con sabor a tierra
y no  pregones con promesas de eternidad
¡QUÉ TAREA NOS DEJAS, SEÑOR!
Vivir, según  Tú viviste
Amar, como  Tú amaste
Orar, como  Tú rezaste
Perdonar,  como Tú perdonaste
Sentir a  Dios Padre
como Tú,  Señor, sólo lo hiciste
¡QUÉ TAREA NOS DEJAS, SEÑOR!
Te vas al  cielo, al encuentro con el Padre
sabiendo  que, aún con muchas debilidades,
intentaremos  sostener tu obra aquí iniciada
¡Vete,  Señor! ¡Pero no nos abandones!
Vete, Señor,  y ojala pronto vuelvas
a culminar  Reino que no acaba aquí en esta tierra.
Amén


No hay comentarios:

Publicar un comentario